La Alemania imperial y la Conquista del Espacio

4/26/2006

Tenía ganas de comentar esto desde hace tiempo (vía El Loco Iván) .

¿Sabías que la flota alemana de la Primera Guerra Mundial llegó a participar en las primeras sondas espaciales, y en la conquista de la Luna? Tranquilo, yo me quedé igual. Intentaré explicarlo:

Resulta que allá por el año 1919, la flota imperial alemana se rindió en las costas del norte de Escocia, en Scapa Flow. El mando alemán, antes de entregar su flota a los ingleses decidió hundirla, para que no pudieran aprovecharla de ningún modo. Pero no fue del todo así.

No fué hasta después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se comenzó a extraer el acero con el que se hicieron los buques de guerra para fabricar piezas para.... ¡naves espaciales!. La sonda Galileo, la Pionner o las misiones Apolo fueron algunas de las que utilizaron el acero alemán de los barcos de la Primera Guerra Mundial.

¿Por qué precisamente ese acero en vez de fabricarlo? Ahi viene la parte inquietante de la historia. Ocurre que desde que Estados Unidos lanzara las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, el nivel de radiación en la atmósfera de todo el planeta es tal, que en la fabricación del acero, que precisa grandes cantidades de aire, quedan trazas de esa radiactividad, impidiendo que pueda ser usado en elementos de alta precisión, tal y como la construcción de naves espaciales requiere.

En todos los aspectos, la Bomba Atómica cambió el mundo para siempre.

La historia completa:
http://mizar.blogalia.com/historias/29021 (por cierto, habrá que comprarse el libro)

1 comentarios:

Feagurth dijo...

Y no se podrian hacer aleaciones en entornos contenidos...?

Desde luego la noticia es para quedarse con la boca abierta...

Si lo de Hirosima fue grave, lo de Chernobil tampoco ayudaria... :(