Todos mentimos

9/12/2006

Todos mentimos. Sin excepción. Mentir está absolutamente implantado en la sociedad, nos sirve para ser quienes no somos, o para parecerlo ante los demás.

Si algo he aprendido de Gregory House es que todos [los pacientes] mentimos. Cualquier causa vale para mentir, y nuestra mentira es nuestra verdad. Hasta que somos descubiertos.

Voy a formular de nuevo: El tamaño máximo de nuestras mentiras está directamente relacionado con la posibilidad de ser descubierto, y uno es más o menos mentiroso en función de lo que se puede acercar a esa cota máxima sin pasarse.

El mentiroso malo es aquel que traspasa ese umbral de lo mentible. Por eso se le pilla y se le define como mentiroso. Hay mentirosos que abusan y disfrutan pasándose en sus mentiras, incluso sin aparente beneficio más que el gusto por mentir. En serio, existen y conozco algunos.

Pero el auténtico mentiroso, el buen mentiroso, el mejor mentiroso profesional, es aquel que maximiza ese valor de la mentira, aquel que raya el valor de la máxima mentira posible sin ser descubierto. A ese tipo de personas los solemos llamar sinceros.

Póbrecitas, a estas chicas las han pillado bien, bien... Si mientes en una observación medible objetivamente, te puede pasar esto:

1 comentarios:

Feagurth dijo...

Desde luego...

Ya veros como eso a mi no me pasa nunca...
xDDDDDDDD

Eso pasa por trabajar en un negocio que promueve la anorexia y las chicas con poca chica...

Si no, mira Salma Hayek, lo bien que lo tiene puesto todo... xDDD